Es curioso, pero no saber me motiva demasiado.
Muchas veces X buscaba siempre consuelo, comprensión y compañía en sus mejores, eficientes y leales aleados: Sus libros, sus escritos, sus plumas, sus cigarros Parliament (full favor) y el obligatorio quitagradosdeabsurdarealidad: su cognac (Armagnac preferentemente). X sabía que muchas veces trataba de llenar sus vacíos interiores con otros vacíos, era cuando se preguntaba lo que realmente era aquel “vacío”, a lo único que llegaba era a autocompadecerse y autoconsolarse con la conclusión de que es el silencio, silencio de sus seres queridos, lo que no quería escuchar y que por otro lado no le molestaba, incluso disfrutaba.
- Escribir es una de mis grandes pasiones, sino es que por ahora la única:
Encontrando en tonos bajos
la preferente mordida en mi lengua,
sin obstrucciones, ni atajos
de una mujer cuya pasión no mengua.
No será nunca mi musa, mi amiga, mi vecina,
será tan solo la que he de tener
para una nueva herida,
que pierda y sane al amanecer.
X.
No, esto no esta bien, realmente escribo lo que se me antoja o lo que pienso, o las emociones que estoy viviendo, o sólo cuando me deprimo. Carajo! Chingado oficio el de escribir, cuando ni siquiera es real, sino una simple y ecuánime expresión.
¿Mis amigos?, ya no sé, ya no sé, realmente no lo sé. Creo que basta con que me piensen para ser un recuerdo, no un presente. -
X, siempre tuvo esa libertad pura de reconocer lo absurdo empezando por él mismo. Estaba convencido de que el mundo era una mezcla de malcogidos, violadoresmentales, poderosos y desposeidosdealma. La única persona que le había hecho caminar erguido y tener los ojos frescos y abiertos, hoy por hoy, no existía mas en su vida, llevaba años de haber muerto y él aún así le guardaba luto y cariño, pero siempre encorvado y sin poder mirar el cielo.......aún no lo alcanza y no sabía que escribirle.